Montague Dawson

Carta al lector

Una pregunta acecha siempre a toda nueva empresa creativa: la pregunta por su pertinencia, su sentido y su aporte diferencial en una esfera cultural de oferta tan prolija como la nuestra.

1. Sin pretensiones adanistas, LA CONTROVERSIA aspira a llenar un vacío en lo que se ha dado en llamar la conversación pública. Porque si bien son innumerables los proyectos escritos y audiovisuales que han proliferado en los últimos tiempos, creemos que, viciados como están bien por la miopía inmediatista, bien por la superficialidad militante, bien por la falta de originalidad en la forma, ninguno responde satisfactoriamente a lo que esta época epistemológicamente escurridiza demanda.

La mayor de tales exigencias es, a nuestro juicio, la que verbalizó José María Pemán al resumir el propósito que animó la creación de un ilustre antecedente, Acción Española: “Dar a las cosas urgentes y vitales vocabulario, decencia intelectual y eficacia”.

«LA CONTROVERSIA aspira a llenar un vacío en lo que se ha dado en llamar la conversación pública.»

Constatada la anemia doctrinal del ámbito reputado “conservador”, demasiado a menudo lastrado en sus vuelos reflexivos por los apremios de la llamada “batalla cultural”, consideramos perentoria la roturación cultural de un campo que si bien es fértil en intuiciones, no lo es tanto en lo que atañe a su desarrollo teórico.

Somos de la opinión de que dicho propósito no debería incurrir en el vicio contrario del intelectualismo, el cual explica en gran medida el desnortamiento de las ideologías contemporáneas. No renunciamos a encontrar un equilibrio entre acudir al acervo de sabiduría tácita del elemento popular y huir del adocenamiento y el embrutecimiento al que nos impele la sociedad digital.

2. Abundando en lo anterior, la necesaria racionalización de la disputa cultural no debiera dimitir del “reencantamiento del mundo” que se adivina como anhelo en la floreciente sensibilidad de las nuevas generaciones de compatriotas. LA CONTROVERSIA no quiere permanecer ajena, por tanto, a la nostalgia de lo sagrado y lo maravilloso y a la avidez de misterio que late en el corazón de tantos jóvenes, como sed de sentido ante la acedia y el alienamiento que ha generado esta nueva revolución industrial.

«Reivindicamos la nostalgia de lo sagrado y lo maravilloso.»

  • 3. LA CONTROVERSIA nace así con la pretensión de contribuir, dentro de sus modestas posibilidades, a la orientación de la nueva cultura española. Y esta misión resulta indisociable de la 1 Comentado [DM3]: Espacio entre los distintos elementos de la lista vocación de servir a la vieja asignatura pendiente que es la vertebración espiritual de España.
  • 4. Desde este punto de vista, estimamos ineludible prestar atención a las realidades regionales y locales que se ven ninguneadas en un discurso público que adolece de un excesivo centralismo. Y que, cuando comparecen en él, lo hacen desde la deformación reactiva de doctrinas secesionistas que en nada coadyuvan a la comunión entre españoles. Prestar un altavoz a las voces que hablan desde la provincia y el rural, sin romantizarlas ni fetichizarlas, será uno de nuestros compromisos insoslayables.
  • 5. Nuestro afán por hermanar no se circunscribe, no obstante, a la dimensión territorial. LA CONTROVERSIA quiere ser también y principalmente un ágora desde donde articular y congregar los distintos autores, escuelas y corrientes que han brotado en los últimos años, pero que permanecen a nuestro juicio lamentablemente dispersos en compartimentos estancos periodísticos y universitarios, frecuentemente de espaldas unos a otros.

LA CONTROVERSIA aspira a ser un ágora desde donde articular y congregar los distintos autores, escuelas y corrientes de una nueva cultura española

6. Y para poder fungir de mosaico que reúna todas esas teselas, para poder ser el hilo del collar de este ajuar heteróclito, pensamos que LA CONTROVERSIA debe erigirse como una cabecera de referencia. Su aspiración es constituirse como un foro prestigioso donde las firmas más insignes quieran volcar sus trabajos. En este sentido, una de nuestros acicates ha sido levantar una publicación que despunte en un ambiente digital muy deudor de un amateurismo que, si bien merece el mayor de los encomios por su audacia y su resolución, no permite las más de las veces escalar los proyectos hasta el rango de unos formatos apetecibles para el gran público. De ahí que LA CONTROVERSIA se haya procurado meticulosamente un diseño web muy cuidado y una imagen corporativa reconocible, en orden a cuajar un producto atractivo, aseado y fresco que dé especial relevancia a la belleza visual y a hacer de la lectura una experiencia grata, lo cual es más bien infrecuente en el universo de publicaciones digitales. Esta especial atención a la estética es de obligada coherencia con el ideario que profesamos, el cual considera la forma inseparable del fondo.

7. No está en nuestro ánimo, por ello, plantear una enmienda a la totalidad del ecosistema mediático convencional, sino salvar lo que pueda haber de estimable en él e intentar transplantarlo y remozarlo. No se nos oculta que el ancien régime mediático ha desempeñado el papel de expedidor de 2 una vitola de homologación que resulta determinante a la hora recabar la atención de los lectores. Y de ahí que queramos conservar la respetabilidad que concede la reputación de la cabecera, y trasladar este rasgo de la periclitada Galaxia Gutenberg al nuevo sistema comunicativo postletrado.

8. Lo cual no sólo permite dar cabida a marcos analíticos fuera del Consenso posbélico a los que los carriles convencionales privan de representación en la opinión pública, sino que también nos emplaza a estar presentes en los nuevos formatos. Esta revista jánica, que tiene una cara mirando hacia el pasado y otra hacia el futuro, se propone en consecuencia complementar sus contenidos escritos albergando contenido multimedia tal como pódcasts y vídeos en un canal a tal efecto.

LA CONTROVERSIA tiene una cara mirando hacia el pasado y otra hacia el futuro

  • 9. En esta línea, LA CONTROVERSIA se ofrece como vehículo para llevar al mainstream y dar a conocer a perfiles que han surgido al calor de las nuevas plataformas como Twitter o YouTube y que, aún produciendo ideas de notable interés y brillantez, no han encontrado un hueco en una gerontocracia mediática que impide el relevo de las firmas y la renovación de las categorías analíticas.
  • 10. Al mismo tiempo, con ello cabe contribuir e intervenir en el debate sobre la cuestión generacional que ha irrumpido con fuerza en España en los últimos años, desde un enfoque dialogante antes que beligerante. LA CONTROVERSIA nace desde la vocación de ayudar a perfilar y cohesionar una nueva generación intelectual.
  • 11. El empeño por trascender las costuras de la virtualidad (por mucho que se trate de una revista eminentemente digital) es otro de nuestros objetivos. El siglo está ayuno y ávido de incardinar sus experiencias en un espacio físico y humano. Y no entendemos este proyecto sin la creación de una auténtica comunidad en torno a ella. Además de ejercer de incubadora de ideas, queremos encarnarlas promoviendo la materialización de una genuina sociedad literaria en torno a la revista, con presentaciones, eventos y coloquios presenciales. Dinamizar el solipsista circuito creativo urdiendo vínculos genuinos en torno a intereses y metas comunes es obligado en esta época de individualismo rampante.

Este proyecto no se entiende sin la creación de una auténtica comunidad a su alrededor

12. La traducción humana de tales afanes es pues medular para un proyecto que, como otros que le han precedido, se marca el horizonte de ayudar a ensamblar nuevas promociones de 3 españoles que contribuyan a sacar a España del hoyo material, la anemia moral y la anomia social en que nos ha sumido este régimen intelectual y sociopolítico decadente. LA CONTROVERSIA se entiende a sí misma como un desfibrilador cultural para la España sin pulso. Llevaremos como divisa la regeneración moral y el repristinamiento de las costumbres, conforme a una actitud más renovadora que novedosa, abrevando en el venero de la tradición española pero desasiéndonos de los corsés ideológicos heredados que obturan el pensamiento y paralizan la acción.

13. De ahí que resulte fundamental escapar a este clima milenarista e histérico que sólo permite instrumentalizar las ideas como arma arrojadiza en el marco de una “batalla cultural”, la matriz menos idónea para el genuino engendramiento de ideas. Como lamentara Ortega, la política ha invadido por completo el espíritu, y necesitamos acotar y salvaguardar un espacio de respiro para la meditación, la reflexión y la quietud intelectual donde poder interrogarse en un sentido metapolítico.

Necesitamos acotar y salvaguardar un espacio de respiro para la meditación, la reflexión y la quietud intelectual

Ahora bien, en simultáneo, la vida española nos obliga a involucrarnos en la acción política. El equilibrio que permita congeniar ambas necesidades sólo puede ser salir del yermo casillero partitocrático que hoy por hoy vehicula la conversación pública en España. Un simulacro de debate orientado a transmitir la ficción de que en España existe un verdadero pluralismo intelectual, y que sólo conduce a una logomaquia estéril y a un bizantinismo en torno a banderías irreconciliables

LA CONTROVERSIA rechaza por tanto adscribirse a ninguna de las corrientes que hoy están en liza en el mercado de las identidades, así como erigirse en la gaceta de cualquier partido o tribu ideológica. Su horizonte radica en constituirse como un espacio para opiniones y visiones dispares cuyo mínimo común denominador sea la heterodoxia. La revista no tendrá otra línea editorial que el pensamiento gallardo (no reñido con un talante cortés), una crítica esencial que no se detenga ante los sedicentes “consensos” y que desacate el monopolio ideológico, la ortodoxia pública y el pensamiento único del cacicato cultural que ha amordazado todos estos años la discusión y agostado la reflexión en nuestro país.

En nuestra cabecera no tendrá cabida la inanidad de los convencionalismos, el conformismo cortesano ni la hagiografía institucional. A excepción de los propagandistas de toda índole y los apologetas del statu quo, estas páginas están abiertas para todo aquel que quiera colaborar para recomponer intelectualmente las Españas,a restañar la profunda brecha entre la opinión pública y la opinión publicada, y paliar el divorcio entre el país real y el país oficial.