Corea del Norte: Cinco preguntas a Alejandro Cao de Benós

Alejandro Cao de Benós  (Tarragona,​ 24 de diciembre de 1974) es delegado especial del Comité de Relaciones Culturales con Países Extranjeros de la República Popular Democrática de Corea y fundador y presidente de la Asociación de Amistad con Corea (KFA), país en el que ha asumido funciones de representación comercial del Gobierno a través del Centro Internacional de Negocios de Corea. Conocido por sus intervenciones en diversos medios de comunicación, le hemos preguntado por sus impresiones sobre la actualidad geopolítica el día en que Corea del Norte cumple 70 años desde su fundación.

Viajamos hasta 1945. Tras la Segunda Guerra Mundial, la península de Corea es arbitrariamente dividida por el paralelo 38: en el Norte queda instalado un régimen comunista; en el Sur, un régimen prooccidental. Desde entonces, las dos Coreas viven en un estado de tensión permanente. Pero parece que algo está empezando a cambiar.

El 12 de junio de este año, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un, protagonizaron en Singapur una cumbre histórica. Tan sólo unos meses antes, Trump había prometido las sanciones “más duras jamás impuestas” al régimen de Pyongyang. El acuerdo recogía el compromiso norcoreano de poner fin a su programa de desarrollo nuclear y el propósito estadounidense de suspender la celebración de ejercicios de guerra conjuntos con el Sur por suponer “una provocación para el norte”. Ambos mandatarios parecen haber mostrado su voluntad de contribuir a la paz y estabilidad en la península. Pero, ¿cuál es realmente el futuro de Corea del Norte?

ENTREVISTA

¿Están dando las dos Coreas los primeros pasos hacia la reunificación? ¿Qué condiciones han de darse para que llegue a consumarse?

No son los primeros pasos. Podríamos decir que estamos trabajando por la reunificación desde el 15 de Junio del año 2000, cuando se firmó el primer tratado y cumbre Norte-Sur entre nuestro Líder Kim Jong Il y el que fuera Presidente del Sur, Kim Dae Jung. Las condiciones son el respeto a las ideologías y sistemas políticos existentes y la no interferencia de terceros países en el proceso. Esas son las premisas para crear una confederación de un país, dos sistemas.

¿Cómo reaccionaría el pueblo norcoreano ante esta posibilidad setenta años después de su división?

Con gran alegría. La absoluta mayoría del pueblo coreano quiere la reunificación. El pais fue dividido artificalmente por los intereses imperialistas de los EE.UU., quienes todavía mantienen el control militar del Sur desde el final de la segunda guerra mundial, cerca de 40.000 soldados y decenas de misiles nucleares.

 

¿Puede esta distensión interpretarse como un signo de apertura por parte del Gobierno norcoreano?

Nuestro gobierno siempre ha apostado por la paz y la reunificación, y lo demuestran las obras del Presidente Kim Il Sung desde los años 70. Ha sido el Sur quien ha cambiado de postura dependiendo de la posición más conservadora, corrupta y servilista del Presidente/a de turno (Park Geun Hye), por eso cayeron los acuerdos iniciales del año 2000 y 2005.

Las condiciones [para la reunificación] son el respeto a las ideologías y sistemas políticos existentes y la no interferencia de terceros países en el proceso.

¿Qué ha cambiado tras la llegada de Trump a la Casa Blanca? ¿Ha entrado en crisis el idealismo geopolítico?

Ha habido una revolución. De repente un billonario caprichoso sin conocimiento de geopolítica se hace cargo del imperio norteamericano. Esto tiene sus ventajas e incovenientes, la impulsividad de Trump puede ser negativa e impredecible pero la ventaja es que su arrogancia está parando los pies a otros lobbies que siempre han influído en la Casa Blanca.

¿Ha renunciado Kim Jong-Un a ampliar su programa nuclear? ¿Persigue con esto la retirada de sanciones por parte de los Estados Unidos?

De momento tenemos una moratoria respecto a las pruebas y producción nuclear para demostrar nuestra buena fe, pero todavía no ha habido un levantamiento de sanciones o un intento de firmar el tratado de paz definitivo que ponga fin a la Guerra de Corea. Así que esperamos ese gesto por parte de EE.UU. Nuestro gobierno actuará en consecuencia.

DIEGO MARTÍNEZ

Anuncios