Sufís: los místicos perseguidos por la yihad

Te pareces a un mosquito que se cree importante. Al ver una brizna de paja flotando en un charco de orina de cerdo, el mosquito levanta la cabeza y piensa: “Hace mucho tiempo que sueño con el mar y con un barco, ¡y aquí están por fin!”.

Son palabras del poeta Yalal ad-Din Muhammad Rumi, nacido hace 800 años en Persia y considerado uno de los grandes maestros de la tradición sufí.

El compositor francés Armand Amar musicalizó el Poema de los Átomos de Rumi

El sufismo o Tasawwuf (تصوف) es una corriente mística nacida en el seno del Islam entre los siglos VIII y IX. Se trata de una tradición de iluminación que hunde sus raíces en los tiempos de Muhammad, pero que a través del tiempo se ido ramificado en distintas tariqah (cofradías) dirigidas siempre por un maestro espiritual. 

Rumi no fue la única mente brillante dentro del sufismo. Al Gazhali (1058 – 1111) escribió la principal obra de referencia de la espiritualidad islámica, El resurgimiento de las ciencias religiosas, y Ben Arabí (1165 – 1240), nacido en Al Ándalus y conocido como el Más Grande de los Maestros por sus aportes a la filosofía, la teología o la poesía, es toda una institución en el Islam. Por otra parte, la poesía espiritual sufí sirvió de influencia a místicos de la talla de San Juan de la Cruz, San Francisco de Asís o Santa Teresa de Jesús.


Mi alma es de otro lugar, estoy seguro de eso, y tengo la intención de terminar allí.

Rumi

El sufismo se caracteriza por la búsqueda de una relación personal con Dios a través de la introspección y el silencio, la música o el baile. Kabir Edmund Helminski, Sheik de la Orden Maulevi fundada por Rumi, sostiene que «el verdadero Sufí es aquel que no reclama para sí ninguna virtud ni verdad, sino que vive una vida de presencia y amor abnegado». 

Tradicional dhikr sufí

Los seguidores de la tariqah Maulevi son conocidos mundialmente como “derviches giróvagos” por la particular danza (sema) a través de la que, cantando y coordinando sus movimientos con el flujo de la respiración, giran sobre su propio eje logrando un profundo estado de trance.

Pero el sufismo no es tanto una religión como un camino (surk) que atraviesa distintas estaciones (maqaam). Su carácter transversal hace que aparezca tanto en el mundo suní como en el chií, siendo perseguido al mismo tiempo en ambos.

Son varias las razones por las que la comunidad sufí es perseguida en  países islámicos como Somalia, Mali, Egipto o Libia. Su rechazo al legalismo y su visión estricta de la sharia (la ley islámica) son algunas de ellas. Pero es fundamentalmente la adoración de los santos la causa principal por la que son tachados de ‘herejes’ y ‘politeístas’ y muchos de sus santuarios y mezquitas son arrasados.

Ataque a un santuario sufí en Pakistán, 2017
Reuters / Akhtar Soomro

Hace poco más de un año, Egipto —donde en torno al 20% de la población se declara sufí— sufrió uno de los peores atentados de su historia reciente. 305 personas, de entre las cuales 27 eran niños, fueron asesinadas en la mezquita de Al Rauda, frecuentada por fieles sufíes. Sucesos similares se dirigen contra la comunidad sufí a diario en África y Oriente, ante el silencio o la complicidad de las altas esferas de la política.

 Y es que la espiritualidad, a diferencia de la religiosidad impostada, no consiste en obedecer ciegamente rigurosos tratados de usos y costumbres con valor de ley. Y los sufís lo saben mejor que nadie.

DIEGO MARTÍNEZ

América Latina, vulnerable al terrorismo islamista

Como en su día lo fue para los nazis o los miembros de ETA, el continente americano es hoy un escondite perfecto para terroristas retornados de Oriente Medio. Es por ello que muchos expertos han alertado ya de la existencia de ‘células durmientes’ de Al Qaeda o Estado Islámico en la región, que estarían tomando el relevo de Hezbolá y financiándose gracias al narcotráfico.

El 18 de julio de 1994, una célula de Hezbolá, grupo terrorista chií libanés al servicio de Irán, atentó contra la AMIA, la mutual judía en Buenos Aires. Murieron 85 personas y 300 resultaron heridas. El cerebro de la operación, Salman Raouf Salman, jugó un papel importante en el asentamiento de la milicia islamista en la región, que con los años ha ido ganando poder, especialmente en la zona de la Triple Frontera (entre Argentina, Brasil y Paraguay).

Hezbolá mantiene relaciones fluidas con organizaciones narcotraficantes y con empresarios y políticos de la región, en gran medida gracias a la simpatía de los gobiernos de Venezuela, Cuba o Bolivia con el régimen de Irán. Rachel Ehrenfeld, experta en terrorismo y guerra económica, reportó que «las acogedoras relaciones que estos Gobiernos tienen con Irán facilita el libre movimiento de miembros de Hezbolá por la región, lo que les permite transportar drogas y productos falsificados».


Paramilitares de las FARC
© REUTERS / John Vizcain

Según ha infomado SECINDEF, una compañía dedicada a la consultoría y la prestación de servicios en el campo de la seguridad, la inteligencia y la defensa, más de 300 latinoamericanos habrían viajado a Oriente Medio desde Sudamérica o el Caribe desde la fundación del denominado Estado Islámico en 2014. 

«La amenaza del ISIS  es real en Latinoamerica —apuntó Douglas Farah, consultor de seguridad estaudounidense a El Confidencial— debido al proceso de auto-radicalización, así como al auge de los gobiernos bolivarianos (Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua o el Salvador), que ignoran las reglas legales y la voluntad de trabajar contra los grupos terroristas». No es casualidad que Trinidad y Tobago (que en 1990 sufrió un intento de golpe de Estado por parte la organización islámica Jamaat al Muslimeen) sea el país del mundo con más miembros del ISIS ‘per cápita’, según información del New York Times.

Junto a las alianzas comerciales entre el crimen organizado y el terrorismo islamista, cobra importancia la convergencia ideológica entre éste y las corrientes populistas de izquierda.  A través de planteamisntos altermundistas, neoindigenistas y anticapitalistas, muchos grupos de izquierdas encuentran en el islamismo radical una herramienta para dar voz a su discurso antioccidental. 

Si bien es no es probable que el islamismo radical reúna en América Latina el poder del que dispone en Oriente Medio, conviene no pasar por alto su actividad de cara a desarrollar políticas preventivas contra el crimen organizado, sea cual fuere su naturaleza.

DIEGO MARTÍNEZ

Laura Lavinia, corresponsal en Siria: “al Assad tiene más apoyo que nunca”

Cerca de medio millón de muertos, más de un millón de heridos y unos doce millones de desplazados. Ese es el saldo de más de siete años y medio de una guerra que parece estar librando sus últimas batallas. Pero no todo ha terminado. Con Assad aún en el poder, son muchos los interrogantes que rodean el futuro de Siria, un país devastado y enterrado bajo sus propios escombros.

¿Qué pasa en Siria?

En 2011, la Primavera Árabe sacudió Túnez, Egipto y Libia. Ben Alí, Mubarak y Gadafi cayeron, uno detrás de otro, como las fichas de un dominó. Cuando las revueltas populares se reprodujeron en Siria, nadie esperaba que el régimen de Bashar al Assad  —heredero de una dinastía que lleva instalada en el poder desde 1971—  pudiese mantenerse en pie durante mucho más tiempo. Pero se equivocaban.

Las fuerzas gubernamentales reprimieron con dureza las protestas y la oposición comenzó a organizarse en grupos rebeldes armados. Siria se convirtió en el tablero de ajedrez de una guerra mundial a pequeña escala donde se decidían los intereses de grandes potencias. Por un lado, los rebeldes se aglutinaron en torno al Ejército Libre Sirio con el apoyo de Arabia Saudí, Israel, Turquía y Estados Unidos. Su objetivo era derrocar al régimen de Assad, pretensión que comparten con Al Qaeda, Hamás o el autoproclamado Estado Islámico. Por otro lado, las Fuerzas Armadas Árabes Sirias, afines al gobierno, combaten de la mano de Rusia, Irán e Hizbulá.

En 2012 la sangre ya regaba las calles de Damasco. Dos años después, una coalición internacional liderada por los Estados Unidos bombardeaba zonas bajo control gubernamental, obligando a Assad a solicitar ayuda militar a Putin. La participación rusa cambió las tornas de la contienda en lo que resultó ser su primera intervención desde la Guerra Fría en un conflicto armado fuera del territorio de la antigua Unión Soviética. En 2016 Aleppo fue liberado. Damasco tuvo que esperar hasta este año.

A día de hoy, más de dos tercios del territorio se encuentran ya bajo control del gobierno y la comunidad internacional pone el foco sobre la región de Idlib, aún en manos rebeldes. Preguntamos a Laura Lavinia, que ha ejercido de corresponsal en Siria,  por el futuro de la región.

Entrevista

Laura Lavinia es fotógrafa y fundadora de 14 MILIMETROS, un medio enfocado en los conflictos internacionales donde se mezclan las historias ocultas tras la guerra vista a pie de calle y el análisis geopolítico.

Manifestación progubernamental en Damasco (Ocubre 2011)
Bassem Tellawi / Associated Press 


Has estado en Siria, paseado por sus calles y compartido tu tiempo con sus gentes. ¿Qué ve uno cuando viaja a Siria?

Recuerdo que entré de madrugada a Siria, pasé por decenas de check points, los soldados me alumbraban con las linternas mientras con otra mano sujetaban sus kalashnikovs y abrían el maletero de mi coche. Hablaban en todo momento con mi conductor, negociaban para ver si podía pasar o no. En ese momento ves que estás entrando en una zona que no es la que todos conocemos, que hay un peligro real y lo que más te preocupa es que por lo que sea no les gustes y no te dejen pasar. Cuando pasas los principales check points Siria cobra vida, las calles se llenan de gente, ves a la gente tomando algo, fumando y contando anécdotas. Sin contar que la mayoría de la gente está comiendo en la calle shawarmas mientras charlan con sus amigos.

Algo que me ha llamado mucho la atención ha sido que en todas partes hay banderas, es decir en las paredes, en las tiendas, en las casas , en los coches. Hay coche pintados con la bandera Siria y eso no lo he visto en ningún pais más, te das cuenta que realmente están muy orgullosos de ser sirios. Destacaría sobre todo la alegría y la vida que hay en la guerra, no hay que olvidar que llevan casi 8 años luchando y que no se puede vivir en base a las tragedias. Las ganas de ganar la guerra y las ganas de seguir adelante han hecho que estén muy unidos y que quieran vivir la vida con alegría. No quiere decir que no sean conscientes de lo que ha pasado, todo lo contrario; el pueblo sirio ha sufrido tanto que ya no tiene nada que perder, por esa razón han decidido luchar hasta el final.

En primera persona, ¿tiene uno la sensación de estar ante una guerra civil?

Una cuando pasea por sus calles tiene la sensación de que está ante una guerra, no piensas ante qué guerra estás. Paseas por algunas calles de Alepo y hay zonas en las que el silencio es aterrador, miras a tu alrededor y está todo destruido, solo escuchas tus pasos y lees en las paredes ‘’desminado’’ en ruso, ves cuadros, objetos perdidos en los edificios destrozados por las bombas.

No se puede simplificar, hay un componente de guerra civil aunque hay un fuerte componente de las potencias extranjeras. Cuando hablas con la gente todos te dicen que otros países están atacando Siria. Un amigo sirio me dijo “Siria está luchando contra medio mundo”

En las zonas pacificadas hay un ambiente de convivencia, pero también porque el gobierno lo hace posible. Qué te quiero decir con esto: en Maaloula por ejemplo cuando Jabhat al Nusra entró, eran los vecinos de la villa integrados en JaN quienes querían acabar con los cristianos. Estaban liderados por extranjeros de Al Qaeda, pero también con combatientes locales. Ahora sí hay un ambiente de concordia, pero porque el gobierno sirio regula mucho qué familias pueden volver para evitar que estalle un conflicto de nuevo.

Un amigo sirio me dijo “Siria está luchando contra medio mundo”


Parece que, ahora sí, la guerra se acerca a su fin. ¿Es la paz una realidad posible a corto plazo?

La paz a corto plazo es imposible por dos factores. El primero es el terrorismo. El terrorismo es una ideología y está muy asentada, va a seguir habiendo y la única forma de combatirlo es con cierta educación, cambiando la mentalidad de quienes interiorizan esta ideología a largo plazo. A corto plazo requiere represión pero en las familias y en las tribus eso genera odio. Al lado de mi hotel dos días después de irme se inmolaron dos personas y cerca de una calle por donde había pasado, ese mismo día se produjo otro atentado y estaba en una zona que se suponía que era segura.

El segundo factor es que está metido medio mundo en Siria y se han convertido en el tablero de un juego geopolítico global. ¿En qué sentido? Los países no han invadido Siria por el gobierno, lo han hecho por la postura del gobierno, que es parte del eje de resistencia. Por tanto Siria no va a cambiar de sistema por mucho que haya un sistema opositor. Los partidos que pueden considerarse oposición con una base social real, siguen siendo hostiles a las políticas del eje otanista. Así que en Siria no habrá paz hasta que haya un sometimiento y aún así ese sometimiento generará violencia como vemos en países como Libia, Túnez etc.


Las calles sirias, todavía en ruinas
Stephanie Jenzer / CBC

¿Qué pueden esperar del gobierno sirio quienes han combatido en el bando rebelde?

Pues depende, si son extranjeros o se van o mueren. Si están en organizaciones como al Qaeda o Isis o se van o mueren.

Si son de grupos que están dispuestos a dialogar, el gobierno les ofrece la reconciliación nacional. Pueden volver a la vida civil siempre y cuando no se pruebe que han cometido crímenes, en ese caso tienen que pagar la condena. Eso es el gobierno, pero la población no perdona. Tú hablas con cualquier civil y les quieren ver muertos porque les han destruido todo lo que tenían, han matado a sus familias, les han destrozado sus casas, sus barrios, les han arrebatado todo y eso no lo van a perdonar tan fácilmente.

Muchos se cuestionan la posibilidad de que Bashar al Asad continúe al mando del país por mucho tiempo. ¿Apoya el pueblo sirio la presidencia de Asad?

Bashar Al Assad tiene más apoyo que nunca, no todo el mundo está de acuerdo con sus políticas pero pregunté a muchísima gente y algunos discrepaban en sus políticas y otros estaban de acuerdo, pero en lo que coincidían era en que él nunca les había abandonado, que pese a la guerra no había abandonado Siria.

Con él sienten que tienen a alguien que les protege, que les cuida. Mismamente Isaam Zahreddine dijo antes de morir: “Te hemos elegido como nuestro pionero, te hemos elegido como nuestro líder, te hemos elegido para siempre Bashar al-Assad”

¿Qué peso tienen las voces que exigen un cambio de gobierno?

El SSNP está creciendo en cuanto a popularidad se refiere, ellos controlan Homs pero no tienen suficiente fuerza como para ganar al partido Baaz que ahora está empezando a utilizar propaganda nacionalista siria en vez de el tradicional nacionalismo árabe, enfrentando así la base de la propaganda del SSNP. Bashar es el más querido y va a seguir así durante bastante tiempo. La cercanía que tiene con su pueblo ha hecho que parezca uno más y eso a la gente le gusta.

Soldado observa la devastación de Aleppo (Enero 2018)
Hassan Ammar / Associated Press

A día de hoy el foco se sitúa sobre Idlib, que sigue en manos rebeldes. Un enfrentamiento abierto en la región podría desatar una verdadera catástrofe humanitaria. ¿Crees que los rebeldes llegarán a un acuerdo con las fuerzas gubernamentales?

Yo lo que quiero preguntar a la comunidad internacional es: ¿no es una catástrofe humanitaria que una región donde han convivido las minorías durante años se haya convertido en un Emirato Islámico? ¿No es una catástrofe humanitaria que Al Qaeda esté gobernando Idlib con terroristas de todo el mundo?

El gobierno sirio a través de Turquía y Rusia ha ofrecido dialogar a los rebeldes, ha ofrecido crear una zona desmilitarizada y la respuesta de Al Qaeda ha sido colgar públicamente a los que querían dialogar, ellos son los que lanzan morteros a las ciudades de Alepo. Claro que morirá mucha gente como ya lo está muriendo a diario mientras la comunidad internacional mira a otro lado. Localidades enteras han quedado vacías porque era o escapar o quedarse y que te decapiten por ser chii, así que como te digo, claro que morirá gente, como en todas las guerras pero es que la otra opción es convertir Idlib en la mayor base de Al Qaeda. En Abu Duhur hay corredores humanitarios habilitados para que los civiles huyan y son los rebeldes los que lanzan morteros para que nadie pueda huir. Insisto, el gobierno ofrece dialogar, ¿qué ofrecen los rebeldes?

Avanzan las tareas de reconstrucción. Imágenes del Ministerio de Turismo de Siria (Noviembre 2018)

La guerra ha sepultado muchas ciudades bajo toneladas de escombros y desplazado a millones de personas. ¿A qué ritmo avanzan las labores de reconstrucción? ¿Tienen los refugiados sirios algún tipo de garantía para regresar a sus hogares?

La reconstrucción va bastante rápido, también se puede ver un compromiso social, es decir, paseas por las calles y puedes ver cómo entre vecinos cuando han terminado de reconstruir una casa, se ayudan para empezar con otra. Por supuesto que hará falta muchísimo dinero, pero hay ciertos países que van a invertir para ayudar a la reconstrucción del país. Destacaría China.

Miles de sirios vuelven a su país cada día porque muchos en ningún momento se han querido ir, pero por circunstancias de la guerra o por vivir en zonas asediadas por los rebeldes se han tenido que escapar. Ningún refugiado quiere probar suerte y seguramente morir en el camino, ahora saben que están a salvo. Están orgullosos de ser sirios y donde más en casa se sienten es ahí. El gobierno está ofreciendo garantías para que la gente vuelva. Ya han vuelto más de 300.000 y quieren que vuelvan 200.000 más para antes de que finalice el año. A los civiles que han huido del servicio militar, se les amnistiará. Bueno, de hecho cuando entré a Siria vi gente esperando para entrar de nuevo al país.

DIEGO MARTÍNEZ

Corea del Norte: Cinco preguntas a Alejandro Cao de Benós

Alejandro Cao de Benós  (Tarragona,​ 24 de diciembre de 1974) es delegado especial del Comité de Relaciones Culturales con Países Extranjeros de la República Popular Democrática de Corea y fundador y presidente de la Asociación de Amistad con Corea (KFA), país en el que ha asumido funciones de representación comercial del Gobierno a través del Centro Internacional de Negocios de Corea. Conocido por sus intervenciones en diversos medios de comunicación, le hemos preguntado por sus impresiones sobre la actualidad geopolítica el día en que Corea del Norte cumple 70 años desde su fundación.

Viajamos hasta 1945. Tras la Segunda Guerra Mundial, la península de Corea es arbitrariamente dividida por el paralelo 38: en el Norte queda instalado un régimen comunista; en el Sur, un régimen prooccidental. Desde entonces, las dos Coreas viven en un estado de tensión permanente. Pero parece que algo está empezando a cambiar.

El 12 de junio de este año, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un, protagonizaron en Singapur una cumbre histórica. Tan sólo unos meses antes, Trump había prometido las sanciones “más duras jamás impuestas” al régimen de Pyongyang. El acuerdo recogía el compromiso norcoreano de poner fin a su programa de desarrollo nuclear y el propósito estadounidense de suspender la celebración de ejercicios de guerra conjuntos con el Sur por suponer “una provocación para el norte”. Ambos mandatarios parecen haber mostrado su voluntad de contribuir a la paz y estabilidad en la península. Pero, ¿cuál es realmente el futuro de Corea del Norte?

ENTREVISTA

¿Están dando las dos Coreas los primeros pasos hacia la reunificación? ¿Qué condiciones han de darse para que llegue a consumarse?

No son los primeros pasos. Podríamos decir que estamos trabajando por la reunificación desde el 15 de Junio del año 2000, cuando se firmó el primer tratado y cumbre Norte-Sur entre nuestro Líder Kim Jong Il y el que fuera Presidente del Sur, Kim Dae Jung. Las condiciones son el respeto a las ideologías y sistemas políticos existentes y la no interferencia de terceros países en el proceso. Esas son las premisas para crear una confederación de un país, dos sistemas.

¿Cómo reaccionaría el pueblo norcoreano ante esta posibilidad setenta años después de su división?

Con gran alegría. La absoluta mayoría del pueblo coreano quiere la reunificación. El pais fue dividido artificalmente por los intereses imperialistas de los EE.UU., quienes todavía mantienen el control militar del Sur desde el final de la segunda guerra mundial, cerca de 40.000 soldados y decenas de misiles nucleares.

 

¿Puede esta distensión interpretarse como un signo de apertura por parte del Gobierno norcoreano?

Nuestro gobierno siempre ha apostado por la paz y la reunificación, y lo demuestran las obras del Presidente Kim Il Sung desde los años 70. Ha sido el Sur quien ha cambiado de postura dependiendo de la posición más conservadora, corrupta y servilista del Presidente/a de turno (Park Geun Hye), por eso cayeron los acuerdos iniciales del año 2000 y 2005.

Las condiciones [para la reunificación] son el respeto a las ideologías y sistemas políticos existentes y la no interferencia de terceros países en el proceso.

¿Qué ha cambiado tras la llegada de Trump a la Casa Blanca? ¿Ha entrado en crisis el idealismo geopolítico?

Ha habido una revolución. De repente un billonario caprichoso sin conocimiento de geopolítica se hace cargo del imperio norteamericano. Esto tiene sus ventajas e incovenientes, la impulsividad de Trump puede ser negativa e impredecible pero la ventaja es que su arrogancia está parando los pies a otros lobbies que siempre han influído en la Casa Blanca.

¿Ha renunciado Kim Jong-Un a ampliar su programa nuclear? ¿Persigue con esto la retirada de sanciones por parte de los Estados Unidos?

De momento tenemos una moratoria respecto a las pruebas y producción nuclear para demostrar nuestra buena fe, pero todavía no ha habido un levantamiento de sanciones o un intento de firmar el tratado de paz definitivo que ponga fin a la Guerra de Corea. Así que esperamos ese gesto por parte de EE.UU. Nuestro gobierno actuará en consecuencia.

DIEGO MARTÍNEZ