Duele, luego existo

En mi vida he tenido cuatro cólicos nefríticos. No es mucho dolor, pero tampoco es poco. Es cierto, sin embargo, que no he tenido que soportar los estragos de la guerra, de un accidente fatídico o de una enfermedad terminal, pero no por eso, especialmente durante estos episodios, se puede decir que no he experimentado el dolor físico y que no sé lo que es … Continúa leyendo Duele, luego existo

Tradición de amor y dolor

“La vida es dolor, princesa, quienquiera que os diga lo contrario pretende engañaros”, dice el Pirata Roberts en La princesa prometida (Rob Reiner, 1987). Lo llevamos inscrito en nuestra tradición cristiana y también en nuestro cine. El conflicto llega cuando estas disquisiciones dejan de ser teóricas y el sabor del dolor ya no proviene, tenue, de un rito o una película, sino de nuestro sangrante … Continúa leyendo Tradición de amor y dolor