Laura Lavinia, corresponsal en Siria: “al Assad tiene más apoyo que nunca”

© Sputnik / Andrei Stenin

Cerca de medio millón de muertos, más de un millón de heridos y unos doce millones de desplazados. Ese es el saldo de más de siete años y medio de una guerra que parece estar librando sus últimas batallas. Pero no todo ha terminado. Con Assad aún en el poder, son muchos los interrogantes que rodean el futuro de Siria, un país devastado y enterrado bajo sus propios escombros.

¿Qué pasa en Siria?

En 2011, la Primavera Árabe sacudió Túnez, Egipto y Libia. Ben Alí, Mubarak y Gadafi cayeron, uno detrás de otro, como las fichas de un dominó. Cuando las revueltas populares se reprodujeron en Siria, nadie esperaba que el régimen de Bashar al Assad  —heredero de una dinastía que lleva instalada en el poder desde 1971—  pudiese mantenerse en pie durante mucho más tiempo. Pero se equivocaban.

Las fuerzas gubernamentales reprimieron con dureza las protestas y la oposición comenzó a organizarse en grupos rebeldes armados. Siria se convirtió en el tablero de ajedrez de una guerra mundial a pequeña escala donde se decidían los intereses de grandes potencias. Por un lado, los rebeldes se aglutinaron en torno al Ejército Libre Sirio con el apoyo de Arabia Saudí, Israel, Turquía y Estados Unidos. Su objetivo era derrocar al régimen de Assad, pretensión que comparten con Al Qaeda, Hamás o el autoproclamado Estado Islámico. Por otro lado, las Fuerzas Armadas Árabes Sirias, afines al gobierno, combaten de la mano de Rusia, Irán e Hizbulá.

En 2012 la sangre ya regaba las calles de Damasco. Dos años después, una coalición internacional liderada por los Estados Unidos bombardeaba zonas bajo control gubernamental, obligando a Assad a solicitar ayuda militar a Putin. La participación rusa cambió las tornas de la contienda en lo que resultó ser su primera intervención desde la Guerra Fría en un conflicto armado fuera del territorio de la antigua Unión Soviética. En 2016 Aleppo fue liberado. Damasco tuvo que esperar hasta este año.

A día de hoy, más de dos tercios del territorio se encuentran ya bajo control del gobierno y la comunidad internacional pone el foco sobre la región de Idlib, aún en manos rebeldes. Preguntamos a Laura Lavinia, que ha ejercido de corresponsal en Siria,  por el futuro de la región.

Entrevista

Laura Lavinia es fotógrafa y fundadora de 14 MILIMETROS, un medio enfocado en los conflictos internacionales donde se mezclan las historias ocultas tras la guerra vista a pie de calle y el análisis geopolítico.

Manifestación progubernamental en Damasco (Ocubre 2011)
Bassem Tellawi / Associated Press 


Has estado en Siria, paseado por sus calles y compartido tu tiempo con sus gentes. ¿Qué ve uno cuando viaja a Siria?

Recuerdo que entré de madrugada a Siria, pasé por decenas de check points, los soldados me alumbraban con las linternas mientras con otra mano sujetaban sus kalashnikovs y abrían el maletero de mi coche. Hablaban en todo momento con mi conductor, negociaban para ver si podía pasar o no. En ese momento ves que estás entrando en una zona que no es la que todos conocemos, que hay un peligro real y lo que más te preocupa es que por lo que sea no les gustes y no te dejen pasar. Cuando pasas los principales check points Siria cobra vida, las calles se llenan de gente, ves a la gente tomando algo, fumando y contando anécdotas. Sin contar que la mayoría de la gente está comiendo en la calle shawarmas mientras charlan con sus amigos.

Algo que me ha llamado mucho la atención ha sido que en todas partes hay banderas, es decir en las paredes, en las tiendas, en las casas , en los coches. Hay coche pintados con la bandera Siria y eso no lo he visto en ningún pais más, te das cuenta que realmente están muy orgullosos de ser sirios. Destacaría sobre todo la alegría y la vida que hay en la guerra, no hay que olvidar que llevan casi 8 años luchando y que no se puede vivir en base a las tragedias. Las ganas de ganar la guerra y las ganas de seguir adelante han hecho que estén muy unidos y que quieran vivir la vida con alegría. No quiere decir que no sean conscientes de lo que ha pasado, todo lo contrario; el pueblo sirio ha sufrido tanto que ya no tiene nada que perder, por esa razón han decidido luchar hasta el final.

En primera persona, ¿tiene uno la sensación de estar ante una guerra civil?

Una cuando pasea por sus calles tiene la sensación de que está ante una guerra, no piensas ante qué guerra estás. Paseas por algunas calles de Alepo y hay zonas en las que el silencio es aterrador, miras a tu alrededor y está todo destruido, solo escuchas tus pasos y lees en las paredes ‘’desminado’’ en ruso, ves cuadros, objetos perdidos en los edificios destrozados por las bombas.

No se puede simplificar, hay un componente de guerra civil aunque hay un fuerte componente de las potencias extranjeras. Cuando hablas con la gente todos te dicen que otros países están atacando Siria. Un amigo sirio me dijo “Siria está luchando contra medio mundo”

En las zonas pacificadas hay un ambiente de convivencia, pero también porque el gobierno lo hace posible. Qué te quiero decir con esto: en Maaloula por ejemplo cuando Jabhat al Nusra entró, eran los vecinos de la villa integrados en JaN quienes querían acabar con los cristianos. Estaban liderados por extranjeros de Al Qaeda, pero también con combatientes locales. Ahora sí hay un ambiente de concordia, pero porque el gobierno sirio regula mucho qué familias pueden volver para evitar que estalle un conflicto de nuevo.

Un amigo sirio me dijo “Siria está luchando contra medio mundo”


Parece que, ahora sí, la guerra se acerca a su fin. ¿Es la paz una realidad posible a corto plazo?

La paz a corto plazo es imposible por dos factores. El primero es el terrorismo. El terrorismo es una ideología y está muy asentada, va a seguir habiendo y la única forma de combatirlo es con cierta educación, cambiando la mentalidad de quienes interiorizan esta ideología a largo plazo. A corto plazo requiere represión pero en las familias y en las tribus eso genera odio. Al lado de mi hotel dos días después de irme se inmolaron dos personas y cerca de una calle por donde había pasado, ese mismo día se produjo otro atentado y estaba en una zona que se suponía que era segura.

El segundo factor es que está metido medio mundo en Siria y se han convertido en el tablero de un juego geopolítico global. ¿En qué sentido? Los países no han invadido Siria por el gobierno, lo han hecho por la postura del gobierno, que es parte del eje de resistencia. Por tanto Siria no va a cambiar de sistema por mucho que haya un sistema opositor. Los partidos que pueden considerarse oposición con una base social real, siguen siendo hostiles a las políticas del eje otanista. Así que en Siria no habrá paz hasta que haya un sometimiento y aún así ese sometimiento generará violencia como vemos en países como Libia, Túnez etc.


Las calles sirias, todavía en ruinas
Stephanie Jenzer / CBC

¿Qué pueden esperar del gobierno sirio quienes han combatido en el bando rebelde?

Pues depende, si son extranjeros o se van o mueren. Si están en organizaciones como al Qaeda o Isis o se van o mueren.

Si son de grupos que están dispuestos a dialogar, el gobierno les ofrece la reconciliación nacional. Pueden volver a la vida civil siempre y cuando no se pruebe que han cometido crímenes, en ese caso tienen que pagar la condena. Eso es el gobierno, pero la población no perdona. Tú hablas con cualquier civil y les quieren ver muertos porque les han destruido todo lo que tenían, han matado a sus familias, les han destrozado sus casas, sus barrios, les han arrebatado todo y eso no lo van a perdonar tan fácilmente.

Muchos se cuestionan la posibilidad de que Bashar al Asad continúe al mando del país por mucho tiempo. ¿Apoya el pueblo sirio la presidencia de Asad?

Bashar Al Assad tiene más apoyo que nunca, no todo el mundo está de acuerdo con sus políticas pero pregunté a muchísima gente y algunos discrepaban en sus políticas y otros estaban de acuerdo, pero en lo que coincidían era en que él nunca les había abandonado, que pese a la guerra no había abandonado Siria.

Con él sienten que tienen a alguien que les protege, que les cuida. Mismamente Isaam Zahreddine dijo antes de morir: “Te hemos elegido como nuestro pionero, te hemos elegido como nuestro líder, te hemos elegido para siempre Bashar al-Assad”

¿Qué peso tienen las voces que exigen un cambio de gobierno?

El SSNP está creciendo en cuanto a popularidad se refiere, ellos controlan Homs pero no tienen suficiente fuerza como para ganar al partido Baaz que ahora está empezando a utilizar propaganda nacionalista siria en vez de el tradicional nacionalismo árabe, enfrentando así la base de la propaganda del SSNP. Bashar es el más querido y va a seguir así durante bastante tiempo. La cercanía que tiene con su pueblo ha hecho que parezca uno más y eso a la gente le gusta.

Soldado observa la devastación de Aleppo (Enero 2018)
Hassan Ammar / Associated Press

A día de hoy el foco se sitúa sobre Idlib, que sigue en manos rebeldes. Un enfrentamiento abierto en la región podría desatar una verdadera catástrofe humanitaria. ¿Crees que los rebeldes llegarán a un acuerdo con las fuerzas gubernamentales?

Yo lo que quiero preguntar a la comunidad internacional es: ¿no es una catástrofe humanitaria que una región donde han convivido las minorías durante años se haya convertido en un Emirato Islámico? ¿No es una catástrofe humanitaria que Al Qaeda esté gobernando Idlib con terroristas de todo el mundo?

El gobierno sirio a través de Turquía y Rusia ha ofrecido dialogar a los rebeldes, ha ofrecido crear una zona desmilitarizada y la respuesta de Al Qaeda ha sido colgar públicamente a los que querían dialogar, ellos son los que lanzan morteros a las ciudades de Alepo. Claro que morirá mucha gente como ya lo está muriendo a diario mientras la comunidad internacional mira a otro lado. Localidades enteras han quedado vacías porque era o escapar o quedarse y que te decapiten por ser chii, así que como te digo, claro que morirá gente, como en todas las guerras pero es que la otra opción es convertir Idlib en la mayor base de Al Qaeda. En Abu Duhur hay corredores humanitarios habilitados para que los civiles huyan y son los rebeldes los que lanzan morteros para que nadie pueda huir. Insisto, el gobierno ofrece dialogar, ¿qué ofrecen los rebeldes?

Avanzan las tareas de reconstrucción. Imágenes del Ministerio de Turismo de Siria (Noviembre 2018)

La guerra ha sepultado muchas ciudades bajo toneladas de escombros y desplazado a millones de personas. ¿A qué ritmo avanzan las labores de reconstrucción? ¿Tienen los refugiados sirios algún tipo de garantía para regresar a sus hogares?

La reconstrucción va bastante rápido, también se puede ver un compromiso social, es decir, paseas por las calles y puedes ver cómo entre vecinos cuando han terminado de reconstruir una casa, se ayudan para empezar con otra. Por supuesto que hará falta muchísimo dinero, pero hay ciertos países que van a invertir para ayudar a la reconstrucción del país. Destacaría China.

Miles de sirios vuelven a su país cada día porque muchos en ningún momento se han querido ir, pero por circunstancias de la guerra o por vivir en zonas asediadas por los rebeldes se han tenido que escapar. Ningún refugiado quiere probar suerte y seguramente morir en el camino, ahora saben que están a salvo. Están orgullosos de ser sirios y donde más en casa se sienten es ahí. El gobierno está ofreciendo garantías para que la gente vuelva. Ya han vuelto más de 300.000 y quieren que vuelvan 200.000 más para antes de que finalice el año. A los civiles que han huido del servicio militar, se les amnistiará. Bueno, de hecho cuando entré a Siria vi gente esperando para entrar de nuevo al país.

DIEGO MARTÍNEZ

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